La República Dominicana cuenta con un nuevo Código Penal. Con la entrada en vigor de la Ley núm. 74-25, a partir del 3 de agosto de 2026, el país sustituye la legislación que estuvo vigente desde 1884 e incorpora una reforma que actualiza el tratamiento de diversos delitos, fortalece las sanciones e introduce nuevas figuras jurídicas acordes con los desafíos actuales.
Republica Dominicana
Colombia acaba de dar un paso histórico hacia la igualdad y la inclusión. A partir de noviembre de 2025, la Registraduría Nacional del Estado Civil anunció que las personas podrán marcar las categorías “Trans (T)” y “No Binario (NB)” en el campo “sexo” de sus documentos de identidad — incluyendo cédulas, tarjetas de identidad y registros civiles.
La maternidad y paternidad trans, aunque a menudo invisibilizada, es una realidad vibrante y poderosa que nos obliga a redefinir lo que significa ser una familia en el siglo XXI.
Este día no es una celebración, sino una demanda política y de derechos humanos que exige el fin de la histórica etiqueta que nos ha criminalizado: la idea de que ser una persona trans es un trastorno mental.
En un mundo que a menudo nos exige justificarnos para existir, priorizar nuestra salud mental es un acto fundamental de resistencia y amor propio.
Hoy, alzamos la voz junto a nuestras hermanas y hermanos bisexuales para celebrar su existencia y reafirmar que el amor no tiene límites.
En la República Dominicana, este camino es particularmente complejo, ya que las barreras sistémicas para acceder a servicios de salud especializados hacen que la búsqueda de una voz auténtica sea una travesía de resiliencia.
El autoempleo no es solo una alternativa; es un acto de empoderamiento que visibiliza la existencia y el talento de un colectivo históricamente marginado.
En la República Dominicana, la experiencia de las personas trans en el contexto religioso no siempre ha sido positiva, lo que nos obliga a navegar entre la necesidad de conexión espiritual y la defensa de nuestra autenticidad.
En este artículo, honramos la chispa del Orgullo, nacida en Stonewall, mientras exigimos justicia frente a la impunidad.

