En los últimos meses ha circulado en redes sociales una comparación entre las personas trans y los llamados “Therians”. Esta analogía no solo es incorrecta, sino que se utiliza como estrategia retórica para desacreditar nuestra identidad y trivializar una realidad ampliamente estudiada y reconocida.
2026 febrero 20
El Parlamento Europeo ha votado a favor del reconocimiento pleno de las mujeres trans como mujeres dentro del marco de las políticas de igualdad de género de la Unión Europea. El resultado: 340 votos a favor, 141 en contra y 68 abstenciones.
La transfobia no siempre se manifiesta en forma de agresión física o un despido laboral. A menudo, la vivimos como un murmullo constante y agotador en lo cotidiano: el uso persistente del pronombre incorrecto, la negación de nuestro nombre elegido, o la mirada de juicio en el autobús. Esta es la transfobia silenciosa, una forma de violencia sutil y acumulativa que tiene un impacto devastador en nuestra salud mental como personas trans y no binarias.
Para la mayoría de las personas, ir al baño es un acto mundano. Para nosotras, las personas trans, esta acción cotidiana se convierte a menudo en un momento de hipervigilancia, ansiedad y, en ocasiones, riesgo real de violencia. En la República Dominicana, donde la identidad de género no está legalmente reconocida en los documentos y donde la transfobia persiste, el uso de espacios públicos segregados por género —como baños y vestuarios— se siente como entrar en un campo minado.

