El 31 de marzo celebramos el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, una fecha que nos invita a levantar la voz, a mirarnos con orgullo y a recordarle al mundo que las personas trans estamos aquí, vivas y resistiendo. Este día no es solo una conmemoración; es un grito de existencia, un espacio para celebrar nuestra diversidad y desafiar los silencios que históricamente han intentado borrarnos. En República Dominicana y en cada rincón del planeta, el 31 de marzo es nuestro momento de brillar.
La Historia de un Día Nacido del Coraje
Este día tiene sus raíces en 2009, cuando Rachel Crandall, una activista trans de Michigan, Estados Unidos, decidió que era hora de darle a la comunidad trans un espacio para celebrar la vida. Cansada de que las únicas fechas dedicadas a las personas trans estuvieran marcadas por el duelo, como el Día de la Memoria Transgénero que honra a las víctimas de la violencia cada 20 de noviembre, Crandall propuso el 31 de marzo como un día de afirmación positiva. Su idea era simple pero poderosa: visibilizar la resiliencia, la alegría y los aportes de las personas trans vivas, aquellas que, a pesar de los prejuicios, siguen transformando el mundo. Así nació el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, un acto de resistencia y amor que hoy resuena globalmente.
Un Día para Celebrar Nuestra Esencia
Desde aquel 2009, este día se ha convertido en un faro de luz para la comunidad trans. Nos llama a festejar lo que somos: personas que, con cada paso, redefinimos lo posible. Es un momento para reconocer nuestra fuerza, para aplaudir a quienes han abierto caminos y para inspirar a las que vendrán. En un mundo que a veces nos rechaza, elegir la visibilidad es elegir la vida, un legado que Rachel Crandall nos dejó y que seguimos honrando cada año.
La Visibilidad en República Dominicana
En República Dominicana, ser persona trans significa navegar entre tradiciones, prejuicios y esperanzas. Aquí, donde la cultura a veces exalta lo normativo, nuestra presencia es un acto de valentía. Cada persona trans que sale a la calle, que reclama su nombre, que construye su futuro, está tejiendo una historia de cambio. Un ejemplo vivo de esta lucha es Gisselle Mercedes, una activista trans de la provincia La Altagracia, quien con su voz y su trabajo en el Movimiento LGBTI —organización miembro del Observatorio de Derechos Humanos de Personas Trans (ODHPT)— lleva adelante la bandera de la visibilidad en el país. En una entrevista subida en el canal de Juan Dolio TV expresa su testimonio como persona trans, pasando por varias facetas de su vida donde superó grandes retos que la llevaron a la persona que es actualmente.
Gisselle, a través de su activismo, no solo representa la resistencia de las personas trans dominicanas, sino que también encarna el espíritu de este día al desafiar las barreras y alzar su historia como un testimonio de fuerza y dignidad. Este 31 de marzo nos recuerda que no estamos solas: somos parte de una comunidad que crece, que se apoya y que sueña con un país más justo, llevando adelante el espíritu de visibilidad que inspiró su creación.
Al final de este artículo tendrás acceso a la entrevista completa. Te invitamos a ver completo este inspirador testimonio.
Ser Vistas, Ser Libres
La visibilidad no es solo mostrarnos; es reclamar nuestro derecho a existir sin miedo. Es desafiar los estigmas que cruzan raza, género y origen, tan presentes en nuestra sociedad. En este 31 de marzo, las personas trans decimos al mundo que no somos un rumor ni una sombra: somos realidad, somos fuerza, somos belleza. Cada voz que se alza, cada historia que se comparte, es un paso hacia la libertad que merecemos, un eco de la visión de Crandall que sigue resonando.
Un Llamado a la Celebración y al Cambio
Este Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, celebremos juntas. Que sea un día de música, de abrazos, de colores que reflejen quiénes somos. Pero también que sea un día para exigir: un futuro donde las personas trans podamos vivir plenamente, sin escondernos, sin negociar nuestra dignidad. En República Dominicana, el 31 de marzo es nuestro lienzo para pintar un mañana donde todas seamos vistas, escuchadas y respetadas, honrando el coraje de quienes, como Rachel Crandall, nos dieron esta fecha para brillar.





















