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En la era digital, las aplicaciones de citas y plataformas en línea han transformado la manera en que las personas buscan conexiones, incluyendo encuentros sexuales casuales. Paralelamente, la práctica del cruising, entendida como la búsqueda de sexo ocasional en espacios públicos o a través de medios digitales, sigue siendo una realidad para muchas comunidades, incluida la población LGBTIQ+. Sin embargo, estas prácticas conllevan riesgos significativos, especialmente para las mujeres trans, quienes enfrentamos vulnerabilidades únicas debido a la discriminación, la transfobia y la violencia estructural. En este artículo, exploramos los peligros asociados al uso de aplicaciones de internet y la práctica del cruising, con un enfoque en la seguridad y el bienestar de las mujeres trans, ofreciendo recomendaciones prácticas para reducir riesgos.

¿Qué es el cruising y cómo se relaciona con las aplicaciones de internet?

El cruising o cancaneo es la búsqueda de encuentros sexuales casuales, generalmente anónimos y de una sola vez, ya sea en lugares públicos (parques, baños, áreas conocidas) o, en la era digital, a través de aplicaciones como Grindr, Tinder o Scruff. Estas plataformas han facilitado conexiones rápidas basadas en la geolocalización, transformando esta práctica en algo más accesible, pero no necesariamente más seguro.

Como mujeres trans, estas herramientas pueden ser una vía para explorar nuestra sexualidad o encontrar comunidad en un mundo que a menudo nos margina. Sin embargo, los riesgos asociados requieren una atención especial para garantizar la seguridad.

Riesgos asociados al cruising y el uso de aplicaciones de internet
  1. Violencia y agresiones físicas
    Las mujeres trans somos blanco frecuente de violencia transfóbica. En el cruising, ya sea en espacios físicos o tras encuentros pactados en línea, pueden enfrentarse a personas que reaccionan con hostilidad al conocer su identidad de género, lo que puede derivar en agresiones físicas, abusos sexuales o incluso feminicidios.

  2. Discriminación y fetichización
    En aplicaciones de citas, las mujeres trans a menudo enfrentamos rechazo, comentarios despectivos o fetichización. Algunos usuarios buscan encuentros por curiosidad o para cumplir fantasías, sin respetar su dignidad, lo que puede generar un impacto emocional significativo.

  3. Infecciones de transmisión sexual (ITS)
    La naturaleza anónima del cruising aumenta el riesgo de contraer ITS, incluido el VIH, debido a la menor probabilidad de discutir el estado de salud sexual o usar medidas preventivas como preservativos o PrEP. Las mujeres trans, con acceso limitado a servicios de salud, somos especialmente vulnerables.

  4. Riesgos de privacidad y chantaje
    Compartir información en aplicaciones (fotos, ubicación, datos personales) puede exponernos como mujeres trans a chantajes, outing (exposición no consentida de su identidad) o acoso, con consecuencias devastadoras en su vida personal y profesional.

  5. Engaño y estafas
    Perfiles falsos en aplicaciones pueden engañar a usuarias con fines de robo, extorsión o violencia. Las mujeres trans, estigmatizadas y vulnerabilizadas, somos a menudo vistas como objetivos fáciles.

  6. Impacto en la salud mental
    El rechazo constante, la fetichización y la presión de navegar espacios hostiles pueden afectar la autoestima y la salud mental, generando dependencia emocional o sentimientos de vacío tras interacciones deshumanizantes.

Riesgos específicos en el cruising físico
  • Criminalización y abuso policial: En muchos países, el cruising en espacios públicos es ilegal o estigmatizado, exponiendonos como mujeres trans a detenciones arbitrarias, multas o violencia policial, especialmente si son racializadas o están en situación de pobreza.

  • Inseguridad en espacios públicos: Los lugares tradicionales de cruising suelen ser poco iluminados y aislados, aumentando el riesgo de agresiones o robos.

  • Estigma social: Participar en estas prácticas puede exponernos a juicios sociales, agravando su exclusión en comunidades conservadoras.

Recomendaciones para una práctica más segura

En TRANSSA, defendemos la autonomía sexual como un derecho fundamental, pero priorizamos la seguridad. Si decides participar en el cruising o usar aplicaciones de citas, considera estas medidas de autoprotección:

  1. No brindes información personal: Evita compartir datos sensibles como tu dirección, número de identificación o detalles financieros hasta que confíes plenamente en la otra persona.

  2. Sé precavida con nuevas personas: No des confianza de inmediato. Evalúa el comportamiento de la persona a través de mensajes o videollamadas antes de un encuentro.

  3. Anota detalles del vehículo: Si vas a salir con alguien en un vehículo, registra el número de placa, color y marca, y compártelos con una persona de confianza.

  4. No publiques fotos en tiempo real: Evita compartir imágenes de tu rostro o del lugar donde estás mientras estás allí, para no exponer tu ubicación.

  5. Comparte detalles del encuentro: Informa a una amiga de confianza sobre con quién te reunirás, dónde y cuándo. Usa funciones de aplicaciones que permitan compartir tu ubicación en tiempo real.

  6. Respeta a los demás: Da el ejemplo con un trato respetuoso, fomentando interacciones seguras y éticas.

  7. No muestres tu rostro en perfiles públicos: Usa fotos que no revelen tu identidad en redes sociales o aplicaciones para proteger tu privacidad.

  8. Evita objetos llamativos: No dejes visible joyas, dispositivos costosos u otros ítems que puedan atraer atención no deseada.

  9. Elige lugares seguros: Prefiere espacios públicos, bien iluminados y concurridos para encuentros. Evita zonas aisladas o desconocidas.

  10. Usa medidas de protección: Lleva preservativos y considera opciones como la PrEP. Infórmate sobre salud sexual en clínicas o centros comunitarios.

  11. Confía en tu instinto: Si algo te parece sospechoso, cancela el encuentro o bloquea a la persona. Tu seguridad es lo primero.

Prácticas de seguridad adicionales para mujeres trans y colectivos LGBTI

Además de las recomendaciones individuales, es crucial integrar medidas de autoprotección en un Plan de Seguridad adaptado a los contextos y necesidades de las mujeres trans y las comunidades LGBTI. Estas prácticas, diseñadas para entornos diversos, incluyen:

  • Conoce tu entorno: Familiarízate con los lugares donde te mueves o trabajas. Identifica zonas seguras y evita áreas con alta criminalidad o presencia de grupos hostiles.

  • No vayas sola a territorios desconocidos: Si no hay presencia permanente de tu equipo o comunidad, establece contactos confiables en esos lugares antes de visitarlos.

  • Evita viajar de noche en zonas peligrosas: No te desplaces en horarios nocturnos por carreteras o áreas urbanas con altos índices de violencia.

  • Trabaja en equipo: Realiza actividades de campo en grupos o parejas para mayor seguridad.

  • Mantén a alguien informado: Comparte tus planes y ubicación con una persona de confianza cuando estés fuera de tu entorno habitual.

  • Permanece atenta a señales de riesgo: Observa actitudes sospechosas de terceros y actúa con precaución.

  • Protege información sensible: Guarda datos privilegiados (contactos, planes, documentos) de manera segura, evitando el acceso de personas no autorizadas.

  • Crea un manual de seguridad: Desarrolla un documento con protocolos claros para consulta permanente dentro de tu comunidad u organización.

Construyendo rutas de seguridad colectiva

La seguridad no es solo individual; requiere esfuerzos colectivos. Las siguientes prácticas, surgidas de ejercicios pedagógicos con comunidades LGBTI, complementan los planes de seguridad:

  • Manejo responsable de la información: Usa las redes sociales con cuidado, evitando compartir datos sensibles. Monitorea las plataformas para identificar riesgos o necesidades de incidencia.

  • Crea redes de apoyo: Elabora una base de datos con instituciones, ONGs, colectivos LGBTI y funcionarios/as aliados/as (Personería Municipal, Defensoría Regional, policía enlace, etc.) que puedan brindar apoyo.

  • Identifica actores hostiles: Reconoce instituciones o personas que promueven prejuicios o acciones contra los derechos LGBTI para evitar interacciones riesgosas.

  • Conoce la historia del movimiento LGBTI local: Realiza una línea de tiempo con hitos, actores y experiencias clave para entender el contexto y fortalecer estrategias.

  • Analiza el contexto periódicamente: Actualiza el análisis de las zonas donde trabajas, identificando patrones de violencia y actores peligrosos.

  • Evalúa riesgos y define estrategias: Antes de cualquier actividad, analiza los riesgos potenciales y acuerda medidas de protección claras que todas las personas involucradas deben seguir.

Un llamado a la acción

En TRANSSA, sabemos que las mujeres trans enfrentamos desafíos únicos al buscar conexión, placer o comunidad. Los riesgos del cruising y las aplicaciones de internet no deben limitar una sexualidad plena, pero requieren conciencia y estrategias de cuidado. Abogamos por un mundo donde las mujeres trans podamos vivir sin temor a la violencia o la discriminación.

En caso de que hayas sido victima de violencia, discriminación o han violado tus derechos humanos, puedes acceder a este formulario para recibir asistencia y asesoría legal.

Invitamos a nuestras hermanas trans a priorizar su seguridad, informarse y apoyarse en la comunidad. Juntas, podemos construir espacios más seguros y empoderadores. Si necesitas acompañamiento, información o recursos, TRANSSA está aquí para ti.

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