En un mercado laboral que a menudo se hace de más difícil acceso para nosotras las personas trans, la creatividad, el ingenio y la resiliencia se han convertido en las herramientas más poderosas. En la República Dominicana, el camino hacia la independencia económica para muchas de nosotras no ha sido a través de un trabajo formal, sino a través del emprendimiento. El autoempleo no es solo una alternativa; es un acto de empoderamiento que visibiliza la existencia y el talento de un colectivo históricamente marginado.
Superando Barreras: Del Rechazo al Autoempleo
La discriminación laboral es una de las principales barreras que enfrentamos en el país. Las oportunidades laborales para las personas trans en el país son muy limitadas. Las opciones más comunes son: salones de belleza, centros de uñas, cabinas de maquillaje, zonas francas y tiendas de ropa, en su mayoría con salarios mínimos. Existen escasas opciones en otras áreas, en las cuales se exigen habilidades y estudios que a menudo las compañeras no poseen, debido a la discriminación en el área educativa o por haber tenido que abandonar sus estudios para poder subsistir al ser excluidas de sus hogares.
Ante esta realidad, el emprendimiento se presenta como un refugio y una forma de resistencia. La Encuesta Nacional LGBTI 2020 del PNUD destaca que las mujeres trans (38.7%) y los hombres trans (30.6%) en el país tienen una mayor proporción de afiliación al Régimen Subsidiado del Sistema Dominicano de Seguridad Social, lo que indica que vivimos en condiciones de mayor precariedad que otros miembros de la comunidad LGBTIQ+.
Al crear nuestros propios negocios, recuperamos el control sobre nuestra vida profesional y económica, construyendo espacios donde nuestra identidad es un valor, no un obstáculo. Estos emprendimientos no se limitan a un sector específico y demuestran la fuerza de nuestra resiliencia en:
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Proyectos artísticos: fotógrafas, artistas plásticas y diseñadoras gráficas que canalizan sus experiencias en su trabajo.
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Servicios especializados: consultoras de diversidad, maquillistas y estilistas que ofrecen sus talentos de manera independiente.
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Negocios de productos: marcas de ropa inclusiva, productos de belleza o joyería artesanal que celebran la diversidad.
La Nueva Era: El Emprendimiento Trans en la Televisión y las Redes Sociales
En la República Dominicana, el mundo digital se ha convertido en una nueva y potente avenida para el emprendimiento trans. Muchas de nosotras hemos encontrado en las redes sociales un medio de subsistencia y un espacio para el activismo y la visibilidad. Figuras como Chica Permiso, La Piry y Crismel White han destacado en plataformas digitales, utilizando podcasts y programas de opinión para crear nuestra propia narrativa y generar ingresos.
Esta nueva ola digital se suma al camino que pioneras como Mía Cepeda abrieron en la televisión tradicional. Otras personalidades como La Delivery, Chachita Rubio y Fonsi Fox también han destacado en los medios digitales, demostrando que nuestra presencia en los medios de comunicación no es solo posible, sino también un negocio exitoso.
Una Vía de Visibilidad y Empoderamiento
El éxito de estos emprendimientos no solo genera ingresos, sino que también produce un impacto social profundo. Cada negocio que prospera es una prueba viviente de que el talento y la capacidad no tienen género. Al operar de manera pública, estos proyectos desafían los prejuicios y se convierten en faros de inspiración para otras que buscan nuestro propio camino.
Además, el emprendimiento fomenta una comunidad de apoyo mutuo. Las emprendedoras trans a menudo nos conectamos entre sí para compartir recursos, consejos y motivación, creando una red económica y social que nos fortalece a todas.
En TRANSSA, celebramos la valentía y la creatividad de quienes, ante la adversidad, decidimos forjar nuestro propio destino. El emprendimiento trans es más que una estrategia de supervivencia; es una declaración de que nuestra comunidad tiene el talento, la resiliencia y el ingenio para construir un futuro más justo y próspero por nosotras mismas como una respuesta inmediata a la falta de oportunidad laboral por nuestra identidad y expresión de género.



















