República Dominicana se une para celebrar el Día Nacional del Psicólogo, un momento dedicado a valorar a quienes, con ciencia y corazón, acompañan a las personas en su viaje hacia el equilibrio emocional y mental.
Los primeros pasos de la psicología en el país
La historia de la psicología dominicana comenzó a escribirse en la década de 1940 con cursos iniciales en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santo Domingo. No fue hasta 1967, tras el fin de la dictadura de Trujillo, que la disciplina tomó fuerza con la apertura de departamentos de psicología en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Desde entonces, el 6 de abril se erige como un recordatorio de cómo la profesión se consolidó, gracias a la visión de ADOPSI (Asociación Dominicana de Profesionales de la Psicología), para atender las necesidades emocionales de la sociedad.
Retos y avances en 2025
Hoy en día, los psicólogos dominicanos desempeñan un rol clave en un contexto donde la salud mental empieza a ocupar un lugar más visible. La llegada de herramientas digitales, como las terapias virtuales, ha ampliado su impacto, conectando a más personas con el apoyo que necesitan. Para TRANSSA, esta fecha resalta la importancia de los psicólogos en el acompañamiento a comunidades trans, ofreciendo espacios seguros para enfrentar discriminación y fomentar fortaleza interior. No obstante, aún se requieren más avances.
Exigimos que se garantice el fácil acceso a la salud mental a todas las poblaciones. Hoy en día es uno de los mayores problemas de salud que afectan a las personas por igual. De igual modo, aunque existan excepciones, las personas trans no contamos con acceso a servicios de salud mental amigables.
Homenaje a quienes escuchan
En un mundo acelerado, ser psicólogo en República Dominicana es un compromiso con la empatía y la transformación. Desde TRANSSA, aplaudimos a estos profesionales que, con su labor, tejen redes de apoyo para quienes más lo necesitan. Que este 6 de abril sea un impulso para seguir cuidando nuestras mentes y las de quienes nos rodean.






















